| 22/07/08 | |
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Cuando el carrito de golf abandonó el séptimo green de Torrey Pines el lunes por la tarde, con Tiger Woods, Steve Williams y sus esposas arriba, yendo hacía la presentación del trofeo del U.S. Open, el caddie sabía que la temporada estaba terminada. |
"Tuve una premonición de que eso sería todo", le dijo Williams a ESPN.com el miércoles por la noche. "Tenía la inclinación que iba a necesitar alguna cirugía. Y luego Tiger me dijo, 'Es todo por este año'". Pero que manera de terminarlo. Williams dijo que la actuación de Tiger en los cincos días y 91 hoyos de Torrey Pines, en un momento en el que batallaba una rotura de ligamentos y una doble fractura por estrés en su tibia izquierda, fue lo mejor que le paso en su tres décadas de carrera como caddie. "Cuando se paró de cara al primer tee el jueves, mi gran pregunta era cómo iba a hacer para caminar estos hoyos", dijo Williams. "No podía caminar nueve hoyos. ¿Cómo iba a hacer para caminar cuatro días de 18 hoyos? No veía la forma de que sucediera". "Pero Tiger es la persona de mayor fortaleza mental que conozco. Si estaba parado en el primer tee, yo sabía que ibamos a completar el torneo como sea. La palabra renunciar no se me cruzó por la mente. Él es así. Es notable". Williams dijo que él y Woods recibieron una considerable ayuda con los horarios de salida. Una salida temprana el jueves seguida de otra a media tarde el viernes le permitió a Woods tener tiempo suficiente para descansar su rodilla dolorida. Dentro del campo, Williams dijo que pasó la mayor parte de tiempo alentando a Woods, quien a pesar de los gestos, nunca le dijo a Wiiliams que sentía dolor. "Tiger nunca se queja. Ese es uno de sus mejores atributos", dijo Williams. "Si está preparado para jugar en un torneo, asume las consecuencias. Yo camino bastante rápido y hubo un par de veces que me pidió que bajar el ritmo, pero eso fue todo". Williams dijo que la rodilla de Woods se agravaba con los tiros de salida, por lo que luego de cada tiro desde el tee en los últimos nueve, lo alentaba diciendo que siguiera presionando porque estaban casi al final. "Le decía, 'Oye, sólo tienes cuatro o cinco tiros de salida más. Aguanta un par de veces más y esto habrá acabado. Puedes hacerlo". En el hoyo 72 el domingo, necesitando un birdie para forzar el playoff, Woods envió su tiro de salida al bunker y dejó su segundo tiro en un rough espeso a 101 yardas de la bandera. Ahí fue cuando Williams siente dio uno de los mejores consejos de su vida, alentando a un exhausto Woods a usar su wedge de 60 grados, un palo con el que generalmente tira 85 yardas, para su approach de 101 yardas. "Cuando se paró sobre la pelota, mi corazón latía bastante fuerte", dijo Williams. "Pero deducí que sólo tenía una chance: pegar ese tiro lo más fuerte posible y sacarle un poco más de distancia al palo. Y eso fue exactamente lo que hizo. El tiro cayó justo detrás de la bandera, hizo un giro y bajó hacia el hoyo". Desde allí, Woods acertó un putt de 12 pies, forzando el playoff del lunes ante Rocco Mediate, el cual ganó en muerte súbita en el hoyo 19. Más tarde, con Williams y su esposa corriendo para atrapar un vuelo, Woods llamó a su caddie al celular para agradecerle. "Me dijo unas pocas palabras que nunca olvidaré", dijo Willaims. "Es algo que voy a guardar para siempre entre Tiger y yo, pero significó todo. Lo que me dijo siempre lo tendré guardado en mi mente". Con Woods lesionado por el resto del año, Williams también tendrá descanso. Cuando se juegue el British Open el mes que viene, se perderá su primer major en 30 años pero está ansioso por pasar más tiempo con su esposa e hijo. "Es una de esas cosas", dijo Williams. "Tuvimos ocho semanas libres y no extrañé el tour ni un poco. Este tiempo con la familia será grandioso. Y, en el largo plazo, esto es algo que le servirá a Tiger para su carrera y lo tendrá nuevamente saludable".
Michelle Beck Por: Michelle Beck. |
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